Europa, aparte de nuestro continente, es el nombre uno de los
principales satélites de Júpiter y uno de los astros más interesantes en cuanto
a la búsqueda de vida extraterrestre dentro de nuestro sistema solar se
refiere. Y es que en este peculiar cuerpo celeste se dan ciertas condiciones
que han llevado a muchos estudiosos del espacio a pensar que pueden existir
organismos vivos bajo la gruesa capa de hielo que hace de superficie. La clave
tiene nombre: agua en estado líquido.
Situado a 628.300.000 km de la Tierra, y con un tamaño
y gravedad similares la Luna, Europa fue descubierto en 1610 por Galileo
Galilei y hubo que esperar hasta 1970 para tener los primeros datos recogidos
por sondas como que volaron en sus cercanías.
Europa tiene un núcleo sólido, que hace de fondo marino en su capa
de agua (formando un gigantesco oceáno) de 100km de profundidad y a su vez
cubierta de una capa de unos 30km de hielo, debido a las bajas temperaturas de
su superficie que oscilan entre -160ºC y -220ºC.
Estas temperaturas extremadamente frías se deben a su casi nula
atmósfera (de 0.1 uPa de presión), de doce ordenes de magnitud inferior a la
nuestra, pero compuesta principalmente por Oxigeno.
Los defensores de la existencia de agua en estado líquido bajo la
superficie de Europa, afirman que las condiciones para la vida serían similares
a las del fondo del lago Vostok y que podría existir vida en forma de
microbios.
En Noviembre 2011, en la revista Nature se publico un artículo en
el que se especulaba con la existencia de grandes lagos de agua líquida
atrapados en la propia superficie de hielo. De confirmarse, este hecho sería
una prueba importante a favor de la teoría de un oceáno líquido en Europa y los
propios lagos podrían albergar vida.
Tendremos que esperar hasta el año 2022, en la que la AESA tiene
planeada la misión "Explorador de las lunas heladas de Jupiter".
Hasta entonces nos contentaremos con soñar como hemos hecho en nuestro relato
titulado "Memorias de Europa" que publicaremos próximamente.
